Cuidarse para cuidar

Por: Beatriz de la Torre

El comportamiento de los niños es un auténtico reflejo de lo que se vive y ven en sus padres. El ambiente que se respira en casa es igual de importante que darles de comer saludablemente, salir a pasear, mirarlos, abrazarles y llevarlos a la cama. La salud mental es imprescindible para educar a los hijos de manera sana. Es cierto, que vivimos en un momento de la historia en el que estamos sobrecogidos y con un miedo que, incluso, puede llegar a afectarnos psicológicamente. Pero lo que no debemos olvidar es que, si nos pasa a nosotros, los adultos, aun teniendo recursos para superar los acontecimientos difíciles que nos depara la vida, cuanto más les pasa a los pequeños. Ellos dependen de nuestra estabilidad psicológica.

Los padres no tienen que sentir una losa encima por el hecho de ser padres. Es una responsabilidad, sí, pero también es una de las mejores cosas de la vida, debemos disfrutar con nuestros hijos y que estar con ellos nos sirva de “terapia” frente a las adversidades del día a día. Los niños siempre tienen una mirada alegre y esperanzada ante la vida, que debemos dejar que nos contagie.

Pero también debemos cuidarnos, tener espacios para mantener el equilibrio interior y la salud. Y esto es ser prudente, nada más lejos de ser egoísta y pensar en uno mismo. Cuidarse para poder cuidar.

Esto significa tener saludables hábitos alimenticios y hacer deporte (¡aunque sea correr tirando del carro con todos los niños metidos dentro, lo pueden pasar en grande!).

Lo ideal es tener algún momento para uno mismo, en el que se pueda recapacitar, reflexionar, descansar la mente, disfrutar de una afición que nos haga despejarnos y llegar a casa como nuevos para darles a los nuestros lo que necesitan: amor, cariño y dedicación.

Porque los niños necesitan dedicación esmerada en cantidad y en calidad. Si, en cantidad también. Todo el tiempo que transcurre en compañía de los padres es un regalo para los hijos, aunque no nos lo hagan saber. Se sienten felices porque interpretan que el tiempo que les dedicamos es una señal de que los amamos.

Hay ciertas épocas, en las que el cansancio es el ingrediente principal del estado de ánimo de los padres, pero todo pasa. Tenemos que aprender a vivir con ello, buscar trucos para descansar en los ratos en que se pueda para poder recargar las pilas.

El estrés juega malas pasadas en la educación. Como dice la psiquiatra Marian Rojas: El cortisol es la hormona que se activa en momentos de estrés, amenaza o preocupación. Por ello cuando estamos estresados es difícil que seamos empáticos. Y aunque no estamos dominados por las hormonas, si nos influyen poderosamente. Por eso, la pandemia, ha sido terrible porque todas las vías de escape para bajar el cortisol y potenciar la oxitocina estaban prohibidas: un abrazo, reírte con más gente, reunirte con amigos” … Estas son las claves para estar emocionalmente bien.

El autocuidado no solo es importante para atender a nuestros hijos ahora, sino también para ayudarles en el futuro. Con el tiempo entenderán que papá y mamá se cansaban y tenían preocupaciones, y habremos sido para ellos un ejemplo, también, en el modo de descansar y afrontar las dificultades.

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